
Encantadora, dulce, coqueta... ¿los atributos de una mujer? También, pero le quedan mucho mejor a la música de la nueva estrella del pop nacional, Francisca Valenzuela. No puedo evitar hablar de ella (y quizás todo el mundo ya lo está haciendo), pero desde la primera vez que escuché la nota inicial de esa pegajosa "Dulce" que no he podido sacármela de la cabeza. Juegos de palabras intrincadamente inteligentes y una sensualidad inherente en cada frase, caracterizan la lírica de Francisca. Sus acordes rozan el jazz y en algunos momentos el blues, pero sin perder esa esencia pop que nos alegra la vida y nos flecha el corazón. Encantadora con "Dulce", eufórica con "Peces", desalmada en "Muérdete la lengua" e íntima en "Las Vegas", Francisca logra la ecuación perfecta, que se revela en mensajes sencillos y lineales pero precisos, y con un trasfondo mucho más excitante que sólo las palabras. Sorprende encontrarse con datos como que ella vivió 12 años en EEUU, recién cambió de folio a 20 años y su primera canción la escribió a los 12 años, siendo una autodidacta. Hoy edita su primer disco de estudio, titulado "Muérdete la lengua", cuyo primer sencillo oficial es el homónimo del disco, aunque las canciones "Dulce" y "Peces" ya habían comenzado a sonar en algunas radios y han estado tomando posición fuertemente en el ambiente underground (aunque suene como un cliché intelectual y lugar común para muchos artistas chilenos). Francisca tiene bagaje, y se nota... no es una desconocida al lanzar su primer disco, y ya ostenta méritos, como haber sido la telonera de Julieta Venegas en su última visita a Chile (sí, la lineal y soporífera Julieta).
Creo que dentro de la nueva camada de músicos chilenos, entre los que se cuentan créditos como Javiera Mena y Leo Quinteros, Valenzuela destaca por su sencillez y originalidad enfrascados en un pop oreja, ese que nos persigue mentalmente a cada paso del día y que con una buena promoción, derriba fronteras fácilmente.
Creo que dentro de la nueva camada de músicos chilenos, entre los que se cuentan créditos como Javiera Mena y Leo Quinteros, Valenzuela destaca por su sencillez y originalidad enfrascados en un pop oreja, ese que nos persigue mentalmente a cada paso del día y que con una buena promoción, derriba fronteras fácilmente.
